El Cisne Negro, el nombre en clave con el que Odyssey bautizó al pecio con el tesoro más valioso hallado hasta ahora en el fondo del mar, ya tiene identidad: Nuestra Señora de las Mercedes. Un buque español hundido en 1804. Odyssey Marine Exploration, la compañía estadounidense especializada en la búsqueda de pecios submarinos, anunció su hallazgo el 18 de mayo de 2007. La empresa sólo dijo entonces que se trataba de un tesoro de 500.000 monedas de plata (17 toneladas) procedente de un buque de época colonial, encontrado en un lugar indeterminado del Atlántico. España siempre sospechó que Odyssey había expoliado La Mercedes, un mítico barco que saltó por los aires el 5 de octubre de 1804 tras un combate naval con los ingleses frente a la costa portuguesa del Algarve. Ésa es también la hipótesis de Odyssey desde hace mucho tiempo, según fuentes cercanas al caso.
Mark Pizzo, el juez que arbitra en la pelea entre España y Odyssey por los derechos del hallazgo, dio un plazo de 90 días a la empresa para que revelara la identidad del barco o bien la hipótesis más probable. Greg Stemm, el cofundador de la compañía, comentó que había dado al juez varias hipótesis, entre ellas la de La Mercedes. Stemm no especificó cuál de ellas era la más probable, pero entre bambalinas, ésa es la opción más plausible para los investigadores. Aun así, Odyssey sigue afirmando que un número indeterminado de pruebas contradictorias impide determinar con exactitud la identidad del buque.
El primer acto de la pugna legal que los abogados de ambas partes han mantenido durante todo este año en el juzgado de Tampa por los derechos sobre el hallazgo, se cierra así con la declaración de Odyssey.
La reticencia de la empresa a expresar públicamente el nombre del barco puede explicarse a través del pasado. A mediados de los noventa, Stemm y el otro cofundador de la empresa, John Morris, fueron investigados por la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos bajo la sospecha de haber dado información inflada sobre un pecio que había hecho subir las acciones de la compañía. Así, pues, la idea de Stemm, según sus declaraciones, es que no debe haber más precipitaciones.
La historia está lejos de terminar. Una vez despejado el misterio, España argumentará ante el juez por qué nunca ha hecho esfuerzos por buscar y encontrar La Mercedes, es decir, le convencerá de que el buque no fue abandonado a su suerte. Si el juez ve razonables esos argumentos, el caso podría prolongarse durante años. Ambas partes reclamarían ante los tribunales estadounidenses los derechos sobre el pecio y la carga.
Las claves de esa batalla pasan por la condición legal del buque en ese tiempo. La historia da fe de que La Mercedes era un buque de guerra que participó en varias batallas. Según esa cualidad de buque de Estado, el Gobierno español podría reclamarlo. Hay jurisprudencia al respecto en al menos dos ocasiones, con los buques La Galga de Andalucía y El Juno, devueltos a España en 2000 tras ser descubiertos por una empresa de rescates submarinos también estadounidense.
Odyssey piensa otra cosa. Considera que el buque estaba realizando tareas no militares cuando se hundió.
Un simple barco particular cargado con la fortuna de cientos de mercaderes y sus familias. Esas familias son importantes porque podrían dar un radical giro a la historia. O más bien sus apellidos. Si se demuestra que el barco es La Mercedes, Odyssey podría ofrecer a los descendientes la posibilidad de reclamar parte de aquella fortuna.
¿Por qué tanta generosidad? ¿Y por qué no? Cada descendiente podría tener un pedazo de oro que llevarse contento a casa. Una baratija si se compara con lo que ganaría la empresa en la Bolsa. Porque en esta larga historia que ya va a hacer el año, las monedas no tienen mucho valor intrínseco. Las 500.000 monedas de plata de El Cisne Negro podrían saturar un mercado que no cuenta con mucha gente dispuesta a pagar grandes sumas por algo que tiene todo el mundo. Porque en toda historia importa más el brillo del metal que el metal en sí mismo. Ese brillo mantiene la idea de que todos los proyectos saldrán adelante: las películas de Disney, los concursos de piratas, los libros, los documentales, los museos y las ilusiones de seguir encontrando durante mucho tiempo oro, el metal con el que todavía se siguen forjando los sueños y las pesadillas
Nota : Leyendo esta información, da para pensar algún detalle. De donde venían las monedas de plata? Reclama, USA y España, y los países que -si le expoliaron – esas fortunas?
Viaje trágico. Las Mercedes parte del Puerto del Callao en el Perú, a principios de 1803, se dirige al sur y llega a Buenos Aires. Allí carga las monedas de plata, procedentes de las minas de Potosí. Quizás estas eran una parte del “puente imaginario” que se podría hacer entre América y España, según escribe en la Venas Abiertas de América Latina, Eduardo Galeano.
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Sin duda un tema de interés tanto para España como para el Perú. El planteamiento que se viene realizando para resolver este tema esta expresando que una vez resuelto, España buscará un cauerdo con el Perú, por que este asunto “les pertenece”.
Al respecto creo que se necesita una definición y posición en los siguientes aspectos:
1.- La participación del Embajador peruano en España.
2.- La participación de Cancillería para iniciar un reclamo formal.
3.- Solicitar al instituto de cultura para que inicie la investigación sobre los registros de producción y del embarque de las monedas y tesoros.
4.- Realizar una comparación histórica, para descartar contrabando, irregularidades, informalidad y determinar una correcta distribución.
5.- Es una muy buena oportunidad para el Pueblo Español de trasmitir una señal de equidad con los pueblos que aportaron SOLUCIONES Y RECURSOS OPORTUNOS a la península Ibérica y Europa en momentos de hambruna y que lo necesitaban.
6.- No deberían esperar que el pueblo peruano lo reclame.
En referencia a l comentario de Fernando,siento oportuno ampliar algunos detalles. Antes que nada,quiero decir que siempre sentí y siento,que España “expolió” a nuestro continente y creo que nadie lo puede negar. La información que llega es esta. El encuentro del tesoro en las costas del Atlántico frente a Portugal por parte de una Compañia Estadounidense es la que se está litigando en este momento. En pocos días un Juez Americano le pedía a la Compañia que “dijera” lugar,posición y nombre del buque;ya que los Españoles presumen que se trata de Nuestra Señoras de las Mercedes. Hay información que involucra a Inglaterra,que como se sabe fue el que hundió el buque. Al momento solo hay estudios por parte del Perú,para ver si hay reclamación. Pero se requeriria primero ver el tesoro para despues certificar su procedencia. Supondran que no será nada fácil,ya que nadie pudo ver el tesoro hasta la fecha.
Tenemos que reseñar que el buque salió de Montevideo en Setiembre de 1804 y hay testimonios de la partida “el puerto estaba lleno de mástiles,antes de la partida”, se escribía en la época . En sus bodegas Nuestra Señora de las Mercedes llevaba un tesoro proveniente de las minas de Potosí,hoy Bolivia,pero que en aquella época pertenecia al Virreinato del Perú 1542-1824. Es por ello que las monedas acuñadas mencionan la palabra Potosí,en referencia a la Mina,que de las mas de 10 que poseía el Virreinato esta era la más rica.
Es interesante lo que decía el New York Time en una editorial en Octubre del año pasado “los incas no dieron el oro y plata por su propia voluntad a los invasores Españoles.España lo tomó por la fuerza” Continua diciendo el diario “este caso es similar a otros de devolución de patrimonio cultural que involucraron a paises como Libia,Ejipto,Italia y Etiopía. Estos casos muchos mas recientes ,no tienen la atroz escalada de la conquista y del saqueo de los tesoros de Latinoamérica por parte de la corona Española hace centenares de años ” sentencia el diario estadounidense.
Este asunto comienza,y tiene muchas puntas,pero si testimonia y pone sobre el tapete una larga historia sin esclarecer,aún. Cuando se repasa lo que fué el Virreinato en esos casi 260 años y los sucesos históricos que lo respaldan,muchos nos hacen meditar,aún hoy;sobre todos cuando los Españoles reclamas “el tesoro como suyo”. Siempre pensé,que el presidente de Venezuela perdió una gran oportunidad en Chile ante el Rey de España,pudiéndole retrucar “y tú,porqué no regresas lo que es nuestro “. Esto continuará !